
Hay cosas que no se ensayan. Se sienten.
Y cuando pisé el diamante por primera vez en Claro que Baila, no fue solo una entrada… fue un manifiesto.
Mi afro no es solo un peinado, es mi bandera.
Mi cuerpo no es solo cuerpo, es tambor.
Y con cada movimiento dejé claro que no vine a seguir pasos, vine a marcar los míos.
Sí, sentí susto.
La tensión de los ensayos,
el corre y corre detrás de cámaras,
la incertidumbre de si todo saldría como se practicó…
Pero algo dentro de mí me decía: “hazlo desde el alma”.
Y ahí fue donde brilló la magia.
Tuve la bendición de conectar con Josué Yomar, mi coreógrafo.
Desde el primer momento entendió quién soy, lo que represento, y lo que quiero llevar al escenario.
No intentó cambiarme. Me escuchó y me elevó.
Lo que construimos juntos fue más que una coreografía.
Fue un retrato en movimiento de mi historia.
Y cuando vi la foto…
esa foto…
supe que lo habíamos logrado.
La forma en que estoy, el color, la energía, mi afro al aire libre...
todo eso lo capturó.
Pero más que eso, esa imagen refleja algo que no se puede fingir: orgullo.
Orgullo de mi herencia. Orgullo de mi proceso. Orgullo de lo que soy.
Este primer baile fue eso:
una declaración de guerra contra mis límites,
una carta de amor a mi raíz,
y un grito bien alto de: ¡Aquí estoy yo!
Y así será cada baile…
- Bri “La Pelúa”
Foto: Elimar Martínez
Coreógrafo: Josué Yomar
Instagram - Baila. wapa: @brilapelua nos presentó una coreografía afro y se mantuvo en el género todo el tiempo. ¡Un baile de puro sentimiento! #ClaroQueBaila

