No sabía cuánto un cuerpo aguantaba llorar…
hasta que escuché mi corazón romperse.
Un ruido agudo, profundo, que me atravesó hasta la vena que ni vemos.
Lágrimas ardían, como ácido en mi piel.
¡Canto e’ Cabrón, me rompiste el corazón!
Yo tenía esta mierda cuadra’ ¿pero, caí?
Pues sí… caí otra vez…
Y ahora, ¿cómo sigo con este corazón cansao de vivir?
No me voy a esconder.
Mírame bien,
porque de aquí lo que me falta
es llegar a la luna, sin ti.
- Bri “La Pelúa”